viernes, 9 de diciembre de 2011

EL ERROR MÁS DESTRUCTIVO A LA HORA DE CONSEGUIR CLIENTES

El error más destructivo a la hora de conseguir clientes Aún me sorprendo de cómo muchas veces los emprendedores caemos en el error más mortal a la hora de conseguir un cliente. Destruye desde el principio nuestras posibilidades y, la verdad, nadie está a salvo de cometerlo, de hecho no voy a ser tan arrogante como para decir que yo no caigo en él más de una vez. Pero si somos conscientes de él, podremos evitarlo más a menudo.
Lo primero que tenemos que hacer si queremos conseguir un cliente con nuestras acciones de Marketing es no olvidarnos de que tratamos con personas. Da igual que nuestros servicios y productos estén destinados a empresas, porque incluso en esos casos tratamos con personas.

¿Y cuál es el error más cometido por una pyme y que tira por tierra los esfuerzos casi en los primeros segundos?

Ir en contra de la naturaleza humana más básica.

Cuando he estado trabajando con clientes, o he realizado alguna revisión a fondo de algunos métodos y estrategias de marketing propios, la realidad dolorosa que salta a la vista cuando algo no funciona es que pisoteamos alguno (o varios) de los principios más básicos de cómo somos las personas realmente.

Especialmente de cómo somos cuando nos planteamos ser clientes de algo.

Vamos a ver un ejemplo básico de esto que tenemos que comenzar a eliminar ya (de hecho ésa debería ser la tarea de la semana junto con ser conscientes de cómo actuamos y por qué nos decidimos como clientes):

1. No entender que la naturaleza principal de la relación con un cliente es “egoísta”

Entrecomillo egoísta porque no estoy hablando en términos negativos, simplemente me gustaría resaltar que cualquier cliente, y nosotros mismos, lo que buscamos cuando vamos a comprar algo es hacer el mejor negocio posible.

2. No entender la situación en la que se encuentra el cliente

El cliente, hoy día, está en la posición de mando el 99% de las ocasiones. A menos que tengamos un producto excelente sin apenas competencia, la realidad es que cualquier posible cliente tiene docenas de opciones diferentes con sólo levantar el teléfono o hacer clic en su ordenador.
Igualmente nuestro cliente está bombardeado por miles de contactos e impactos publicitarios que buscan su atención y además tiene poco tiempo para nada.

Si comprendemos de verdad esas tres cosas (muchas opciones, saturación y prisa) la próxima vez que nos pongamos a redactar un mensaje de marketing o una propuesta estoy seguro de que no vamos a querer poner lo mismo que los demás, ni a dejar lo mejor para el final ni a comenzar a “impresionar” con lo buenos que somos. De hecho eso último forma parte del tercer error más común que se va a comentar aquí.

3. No entender por qué un cliente se plantea comprar

Si yo voy a comprar algo es porque tengo una necesidad (como por ejemplo hambre), me “duele” algo (de manera metafórica o literal) o bien tengo un deseo (y quiero satisfacerlo dándome un capricho o comprándome eso tan alucinante que ha salido por televisión).

Por: Isaac Belmar, responsable de Recursos para Pymes.

No hay comentarios:

Publicar un comentario